Vida, transmisión y legado
Masaaki Hatsumi nace el 2 de diciembre de 1931 en la ciudad de Noda, en el entonces Imperio del Japón (actual Japón). Desde muy temprano mostró una marcada inclinación por el movimiento y el estudio corporal. A los 7 años inicia su formación marcial en kendo, guiado directamente por su padre, quien le transmite las bases técnicas y disciplinares de este arte.
Durante su etapa de secundaria y universidad, amplía su entrenamiento incorporando boxeo y judo. En este último se compromete con mayor profundidad, alcanzando el primer dan. Mientras cursaba medicina, enseñaba judo a militares estadounidenses en las cercanías de la base aérea de Yokota. Sus movimientos llamaron la atención por su eficacia: era capaz de proyectar y controlar oponentes considerablemente más grandes y pesados.
Primeros maestros y formación tradicional
Tras graduarse, Hatsumi decide profundizar su camino marcial. Contacta a Ueno Chosui, con quien comienza a entrenar kobudō. Luego de varios años, siente la necesidad de buscar una transmisión aún más antigua y rigurosa. Es así como llega a Toshitsugu Takamatsu, conocido como “el Tigre de Mongolia”.
Takamatsu no aceptaba alumnos con facilidad, pero reconoció algo singular en Hatsumi. Bajo su guía, Hatsumi entrenó quince años de manera intensa en la isla de Honshū. Esta etapa fue decisiva: allí recibió enseñanzas de escuelas antiguas de ninjutsu, integradas con influencias de artes marciales más modernas como el karate y el judo. Este período marca el inicio formal de su camino dentro del ninjutsu tradicional.
La muerte de Takamatsu en 1972 fue un punto de quiebre personal y marcial.
Las nueve escuelas
Como culminación de su proceso de transmisión, Hatsumi recibe el legado de nueve escuelas tradicionales (ryūha):
- Tres de origen ninja.
- Seis correspondientes a tradiciones samurái, con fuerte base en jūjutsu clásico.
Este conjunto de linajes constituye el núcleo técnico, estratégico y filosófico de su enseñanza posterior.
Fundación del Bujinkan
A comienzos de la década de 1970, Hatsumi funda la organización Bujinkan Budō Taijutsu. Su objetivo fue claro: preservar y transmitir las nueve escuelas recibidas, manteniendo vivas tradiciones marciales que no estaban pensadas para el deporte ni la competición, sino para la supervivencia, la adaptación y la comprensión profunda del conflicto.
Fiel a esta visión, el Bujinkan no participa en torneos. Hatsumi sostuvo siempre que el espíritu del verdadero budō no reside en la competencia, sino en el desarrollo integral del practicante y su capacidad de responder a situaciones reales.
Con el paso de los años, sus estudiantes comenzaron a viajar y enseñar en distintos países, extendiendo la influencia del Bujinkan a escala mundial.
Alcance global del Bujinkan
Según estimaciones que circulan desde hace años en foros especializados y entrevistas, el número total de practicantes vinculados al Bujinkan —considerando alumnos activos y pasados— se mueve en un rango amplio, habitualmente citado entre 100.000 y 500.000 personas en todo el mundo. El propio Hatsumi ha señalado en más de una ocasión que no existe un conteo exacto, ya que la organización no lleva un registro centralizado y cerrado de dojos o estudiantes.
Del mismo modo, se habla de cientos de dojos y grupos de práctica distribuidos globalmente, sin que exista una cifra oficial y verificable.
Curiosidades y facetas menos conocidas
Hatsumi no se limitó al mundo marcial. Ejerció la medicina de forma intermitente, tanto en el ámbito universitario como en su propia clínica. Durante su juventud universitaria fue capitán del equipo de fútbol, disciplina que practicó con entusiasmo.
Posee además un marcado interés por la historia, especialmente por los orígenes del ninjutsu, que él mismo relaciona con tradiciones montañosas y con influencias de exiliados de la dinastía Tang. Paralelamente desarrolló una intensa actividad como escritor: fue redactor principal de la revista de artes marciales “Tetsuzan” y llegó a ocupar la presidencia del gremio de escritores de Japón.
También trabajó como asesor técnico en producciones cinematográficas, colaborando en la corrección de movimientos marciales. Participó, entre otras, en la película de You Only Live Twice, dirigida por Lewis Gilbert, y en la serie japonesa Sekai Ninja Sen Jiraiya, donde coordinó escenas y técnicas.
Actualidad y transmisión
En sus últimos años de enseñanza activa, Hatsumi continuó ofreciendo asesorías y entrenamientos en su dojo de Noda, prefectura de Chiba, recibiendo a numerosos estudiantes extranjeros. Uno de los rituales más conocidos de su sistema es el examen de quinto dan, evaluado directamente por él: el aspirante se sienta en seiza, mientras una persona detrás intenta golpearlo con un bokken. Si el candidato logra evadir el ataque por percepción e instinto, supera la prueba.
Hatsumi se ha descrito siempre como cercano a sus estudiantes y ha expresado de manera reiterada su intención de transmitir la esencia del budō, más allá de la técnica. Su objetivo declarado: formar discípulos honorables, en crecimiento constante.
Desde esta perspectiva, Masaaki Hatsumi ocupa un lugar singular en la historia contemporánea de las artes marciales japonesas, no como figura competitiva ni mediática, sino como eslabón vivo de una transmisión tradicional que continúa influyendo a miles de practicantes en todo el mundo.

